La primera ballena jorobada que vi yo era un pelado. Iba en la lancha de mi papá, saliendo de Juanchaco, cuando de repente apareció ese lomo enorme al lado nuestro. Yo quedé quieto, parce. Mi papá se rio porque para él no era la primera vez, pero para mí fue una locura. Después la vimos sacar más cuerpo y ahí entendí algo que todavía me pasa: uno puede leer que una ballena mide tantos metros y pesa tantas toneladas, pero desde una lancha esas cifras significan otra cosa.
Crecí viendo llegar ballenas al Pacífico colombiano cada temporada, y uno termina aprendiendo casi sin darse cuenta. Aprendes a reconocer un soplo a la distancia, a esperar la cola cuando una ballena se va a hundir y a quedarte callado cuando aparece una madre con su cría. Y aprendes que eso nunca se vuelve normal.
Si estás pensando en hacer avistamiento de ballenas en Colombia, primero déjame contarte bien qué animal vas a buscar. Cuando entiendes todo lo que una jorobada tuvo que hacer para aparecer frente a ti, el paseo cambia por completo. Y si vienes con afán, aquí va lo básico:
- Nombre científico
- Megaptera novaeangliae
- También le dicen
- Ballena yubarta
- Largo
- Hasta 18 metros
- Peso
- Hasta unas 40 toneladas
- Aletas pectorales
- Hasta 5 metros cada una
- Vida
- Entre 80 y 90 años
- En Colombia
- De junio a noviembre, en el Pacífico
¿Qué es la ballena jorobada o yubarta?
Ballena jorobada y ballena yubarta son dos nombres para la misma especie, y por acá en el Pacífico casi todo el mundo le dice yubarta. Es un mamífero marino del grupo de las ballenas con barbas, y eso significa algo que a mucha gente le sorprende: no tiene dientes. En su lugar tiene unas láminas llamadas barbas que le sirven para colar el alimento del agua. Más abajo te cuento cómo funciona, porque cuesta imaginar que un animal de decenas de toneladas viva de bichos más pequeños que tu dedo.
Tiene el cuerpo robusto, la cabeza grande con unas protuberancias encima y una aleta dorsal pequeñita para el tamaño que tiene. Pero para mí lo más fácil de reconocer es cómo aparece: de a poco, primero el ruido del soplo y después un lomo enorme que no termina de salir.
¿Por qué se llama ballena jorobada?
No es que tenga una joroba como la que te imaginas. El nombre sale de la curva que hace la espalda cuando la ballena se arquea para sumergirse. Fíjate en esa secuencia la primera vez que la veas: sale a respirar, muestra parte del cuerpo y el lomo se dobla mientras avanza. Después de verla varias veces la reconoces sin pensar. Por eso en la lancha siempre hay alguien que dice “ahí va” antes de que salga la cola: el movimiento del cuerpo ya te avisó.
Cómo reconocer a una ballena jorobada
Las aletas pectorales son lo más espectacular que tiene. Son larguísimas, casi un tercio del cuerpo, y pueden medir hasta 5 metros. Cuando alcanzas a verlas bajo el agua entiendes el nombre científico: Megaptera quiere decir “alas grandes”.
La cola también la delata. La parte de abajo tiene manchas, colores y cicatrices que cambian de una ballena a otra, como una huella digital. Con fotos de esas colas se puede identificar a cada animal. Eso siempre me ha parecido una nota: uno desde la lancha cree que está viendo “otra ballena más”, pero esa tiene su propia historia y puede llevar décadas volviendo a las mismas aguas.
¿Cuánto mide y pesa una ballena jorobada?
Una jorobada adulta puede llegar a los 18 metros de largo y a unas 40 toneladas. Y ahí es donde te digo que los números engañan.
Dieciocho metros escritos en una pantalla son un número. Dieciocho metros al lado de una lancha son otra dimensión.
Eso fue lo que me pasó de pelado. Yo sabía que las ballenas eran grandes, obvio. Pero cuando ese lomo apareció al lado nuestro entendí que no tenía ni idea de lo que significaba “grande”. Y todavía me pasa: ves un pedazo del animal, piensas que eso ya es enorme, y después sale un poco más y te acuerdas de que casi todo el cuerpo sigue debajo del agua.
Una jorobada, a escala
- Ballena adulta18 m
- Una sola aleta pectoral5 m
- Ballenato al nacer4,5 m
- Una persona1,7 m
Largos máximos aproximados. Las barras están a la misma escala.
Sus enormes aletas pectorales
Cuando el agua está oscura o picada cuesta verlas, pero hay días en que se distinguen bajo la superficie: ves el cuerpo oscuro y más abajo una forma larga, blanca, que parece desproporcionada. No están ahí para verse bonitas. Con ellas la jorobada maniobra, gira y controla sus movimientos. Y esa es la contradicción que la hace tan impresionante: es gigantesca y se mueve con una agilidad tremenda.
La cola y otras características que permiten reconocerla
La aleta de la cola también es enorme. Cuando una jorobada la levanta completa, es porque va para lo hondo y no la vas a volver a ver en un buen rato. Si te gusta tomar fotos, una buena foto de una cola hundiéndose puede ser más bonita que la de un salto, porque te cuenta mejor lo que estaba haciendo el animal.
¿Qué comen las ballenas jorobadas?
Esta me la preguntan mucho: si un animal pesa decenas de toneladas, ¿qué come? Pues sobre todo kril, que son unos crustáceos pequeñitos, y peces chiquitos que andan en cardumen. Y acuérdate: sin dientes.
Cómo se alimentan sin tener dientes
Las barbas funcionan como un colador. La ballena se llena la boca de agua con todo y presas, bota el agua y el alimento queda atrapado. Después se lo traga. Suena sencillo, pero tienen técnicas bien elaboradas: en algunos lugares varias ballenas trabajan juntas y sueltan burbujas alrededor de un cardumen para encerrarlo, como una red, antes de subir a comer.
Lo curioso es que acá casi no comen. Se alimentan en las aguas frías del sur, donde hay comida de sobra, acumulan reservas y después hacen el viaje hasta aguas cálidas como las nuestras para aparearse y tener a sus crías. Por eso el viaje tiene tanto sentido cuando lo miras completo: no están dando vueltas por el océano porque sí.
Kril, peces y otras presas
Un kril solo no es nada al lado de una jorobada, pero juntos forman nubes gigantes que alimentan a medio océano. A mí eso me ayuda a entender lo conectado que está todo en el mar: para que exista una ballena de 40 toneladas tiene que haber un ecosistema capaz de producir cantidades absurdas de comida chiquita. La ballena impresiona porque la vemos. Detrás de ella hay toda una cadena que también tiene que estar funcionando.
¿Por qué saltan las ballenas jorobadas?
Esta es de las buenas. ¿Por qué un animal de decenas de toneladas gasta energía en salir casi completo del agua para caer de golpe? La verdad es que no hay una sola explicación que sirva para todos los saltos: puede tener que ver con comunicarse, con el grupo o con lo que esté pasando alrededor.
Lo que sí te puedo decir es que un salto cambia el ambiente de una lancha en medio segundo. Todo el mundo está mirando el mar y de repente aparece un cuerpo gigante donde no había nada. Por un instante parece imposible que algo de ese tamaño esté en el aire. Y después viene el golpe. Ese sonido se siente en el pecho.

Saltos, golpes de cola y otros comportamientos
Además de saltar, las jorobadas golpean el agua con las aletas pectorales o con la cola. Y la gente siempre quiere traducirlo todo: “está saludando”, “está jugando”, “está feliz”. Yo prefiero no hacer eso. Son animales complejos y el mismo movimiento puede pasar en contextos distintos. Lo bonito es observar sin inventarle una historia a cada cosa: mira si hay otras ballenas cerca, si es una madre con su cría, si van varios adultos juntos o si simplemente va de paso.
Cómo se relacionan entre ellas
Las jorobadas no viven en familias fijas toda la vida. Pueden andar solas o armar grupos que duran un rato y se deshacen. En las zonas donde se aparean, como esta, la vida social se prende: madres con crías, machos rondando y grupos que se forman y se separan. Por eso ningún avistamiento es igual al anterior. Un día ves sobre todo soplos y colas, otro día una madre con su ballenato, otro te toca un salto, y hay días en que toca esperar bastante. Ahí está buena parte de la magia: no hay guion.
El canto de la ballena jorobada
Hay algo que todavía me parece una nota, por más años que lleve aquí: escucharlas. Cuando apagas el motor y todo queda quieto, a veces alcanzas a percibir unos sonidos profundos que vienen de abajo. Es difícil describirlos. Siempre termino diciendo lo mismo: es un sonido que uno siente más de lo que explica.
¿Por qué cantan los machos?
Solo cantan los machos, y lo hacen sobre todo en la temporada de apareamiento, así que el canto tiene que ver con la reproducción. No es ruido suelto: combinan sonidos en patrones ordenados que repiten una y otra vez, y los machos de una misma zona comparten la misma versión del canto, que va cambiando con los años. Desde la lancha obviamente no estás descifrando nada de eso; te llega apenas un pedacito. Pero imagínate estar flotando encima de un animal que está cantando allá abajo. Tú ves el agua tranquila. Debajo hay otro mundo.
¿Cuánto puede durar su canto?
Cada canto dura entre 10 y 20 minutos, y lo repiten durante horas. Para mí eso lo hace más impresionante que el salto: el salto dura segundos, el canto sigue y sigue mientras el animal está bajo el agua. La próxima vez que estés en una lancha en temporada, piensa en eso. Nosotros vivimos la experiencia con los ojos; para ellas, el sonido es media vida.
Reproducción y crías de la ballena yubarta
Hace poco salí con mi pareja y unos amigos. Mi pareja y yo nos conocimos hace dos años surfeando en Ladrilleros, así que cualquier plan con mar nos apunta de una. Ese día vimos una madre con su cría, y un turista que iba con nosotros preguntó si ese ballenato no era demasiado pequeño para hacer después semejante viaje. Yo pensé: pequeño es una forma de decir.
¿Cuánto dura la gestación?
La gestación dura entre 11 y 12 meses, y normalmente una hembra tiene una cría cada 2 o 3 años. Las hembras llegan a aguas cálidas a parir y a criar a sus ballenatos los primeros meses, antes de volver al sur. Por eso en la temporada de ballenas en Colombia vemos tantas madres con cría: no están acá porque pasaban cerca, esta parte del océano es su sala de partos. Cuando entiendes eso, una madre con su ballenato deja de ser una escena bonita para la cámara. Estás viendo el momento más delicado de su vida.
¿Cuánto mide un ballenato al nacer?
Una cría nace midiendo entre 4 y 4,5 metros y pesando alrededor de una tonelada. Por eso te digo que “pequeño” depende de con qué lo compares: al lado de su mamá se ve compacto, al lado de cualquiera de nosotros es un animalote.
Cómo se alimentan y crecen las crías
Los primeros meses dependen por completo de la leche de la madre, y la toman en cantidad: entre 75 y 150 litros al día, de una leche que puede tener entre 30 y 50 % de grasa. Así crecen rapidísimo, y lo necesitan, porque después les toca acompañar a la mamá en un viaje de miles de kilómetros.
Por eso yo pienso que ver una madre con su cría pide todavía más calma. Uno quiere acercarse, quiere la foto, quiere verlas bien. Pero los visitantes somos nosotros. El mejor avistamiento es el que te deja mirar sin obligarlas a cambiar lo que estaban haciendo.
La migración de la ballena jorobada
Esta es la parte que más me pone a pensar. Yo nunca he salido de Colombia, pero cada vez que veo una jorobada me imagino todo el camino que hizo para llegar hasta acá.
¿Por qué migran las ballenas jorobadas?
Su año se reparte entre dos mundos. En las aguas frías cerca de la Antártida está la comida: ahí pasan meses alimentándose y engordando. En las aguas tropicales está todo lo demás: aparearse, parir y criar. Y para ir de un mundo al otro se echan un viaje larguísimo.
Cuando uno crece en el Pacífico ve ese ciclo desde la otra punta. No ves la salida; ves la llegada. Empiezan los comentarios: que alguien vio el primer soplo, que otro vio una cola. Y poco a poco sabes que arrancó otra temporada.
¿Cuántos kilómetros pueden recorrer?
Las que llegan a nuestra costa salen de las aguas de la Península Antártica y recorren más de 8.000 kilómetros, cerca de 8.500, en un viaje que les toma unos dos meses. Y después tienen que devolverse. Intenta imaginarte esa distancia sin carreteras, sin mapas, sin una línea pintada que te diga por dónde seguir. Y ese viaje se repite generación tras generación.

De las aguas frías del sur al Pacífico colombiano
Se calcula que cada año llegan cerca de 3.000 jorobadas al Pacífico colombiano. Para los que vivimos en esta costa, la migración no es una flecha en un mapa. Es un soplo en el horizonte, una madre avanzando con su ballenato, una cola que se hunde. Es saber que ese animal nadó miles de kilómetros para estar justo ahí, y que tú estás viendo unos minutos de una historia muchísimo más larga.
Avistamiento de ballenas en Colombia: cuándo y dónde verlas
Si llegaste buscando avistamiento de ballenas en Colombia, seguro tienes dos preguntas: cuándo venir y a dónde ir. Antes de responderte, una cosa: las ballenas no son una atracción con horario. Son animales salvajes. Puedes tener una salida increíble o pasar un buen rato mirando el horizonte antes de ver una, y eso también es parte del plan.
Temporada de ballenas en Colombia: ¿cuándo llegan?
La temporada de ballenas en Colombia va más o menos de junio a noviembre. No arranca un día fijo, como si alguien prendiera un interruptor: al principio llegan las primeras, después el movimiento crece, en los meses del medio hay más ballenas y más madres con cría, y al final empiezan a irse.
- Ene
- Feb
- Mar
- Abr
- May
- Jun
- Jul
- Ago
- Sep
- Oct
- Nov
- Dic
Hay ballenas Suele haber más
Así que si estás armando el viaje para ver ballenas, piensa en esa ventana de varios meses y no en una fecha mágica. Entre agosto y octubre tienes más chance. Y si ya tienes claro cuándo venir, así es el tour de avistamiento de ballenas.
¿Dónde ver ballenas en Colombia?
Para ver jorobadas en Colombia tienes que mirar hacia la costa del Pacífico, que es donde llegan a aparearse y a parir. En toda esa costa hay puntos desde donde salen lanchas a verlas, y la de Buenaventura es una de ellas. Y ahí ya estamos hablando de donde yo crecí: Juanchaco, Ladrilleros, La Barra y sus aguas, un paisaje donde durante varios meses las ballenas se suman a todo lo que ya tiene el Pacífico: selva, playa, lluvia, oleaje y un mar que cambia de un momento a otro.
¿Por qué llegan las ballenas yubarta al Pacífico colombiano?
Porque estas aguas cálidas son su lugar para aparearse y criar. Aquí hay adultos buscando pareja y madres con sus ballenatos recién nacidos. Por eso el avistamiento es mucho más que “ver un animal grande”: durante unas horas estás entrando a un lugar que para ellas es clave. Y eso cambia la manera en que uno se debe comportar.
Avistamiento de ballenas en Buenaventura
Hablar de avistamiento de ballenas en Buenaventura, para mí, no es hablar de un destino que conocí buscando fotos. Es hablar del mar donde crecí. Por eso, cuando alguien me pregunta por ballenas en Buenaventura, siempre le digo que no se concentre solo en la foto. Mira dónde estás. La selva, la humedad, el cielo cambiando, el motor que de repente baja porque alguien vio un soplo, todas las cabezas girando hacia el mismo lado. Y después esa espera: ¿por dónde va a volver a salir?

Ballenas en Juanchaco y Ladrilleros
Juanchaco y Ladrilleros son parte de mi vida: en Juanchaco vi mi primera jorobada y en Ladrilleros conocí a mi pareja. En temporada se ven ballenas en las aguas de esta parte de la costa. Pero te insisto: no se trata de salir al mar y exigir que aparezca una. Un buen avistamiento pide paciencia. Hay días en que encuentras movimiento rápido y otros en que toca mirar más. Parte de disfrutarlo es aceptar eso. Si quieres saber cómo es cada pueblo, te lo conté en Juanchaco, Ladrilleros y La Barra.
La Barra como base para conocer esta zona del Pacífico
Melo, la casa donde publico estas historias, queda en La Barra, cerca de Juanchaco y Ladrilleros. Y La Barra tiene lo suyo: es un pedazo del Pacífico donde el mar marca el día a día y donde, en temporada, las jorobadas te dan otra razón para mirar hacia afuera. Eso es lo que me gusta de La Barra como punto de partida: no vienes solo por una ballena. Vienes al Pacífico, y durante unos meses al año puedes coincidir con uno de los animales más impresionantes que pasan por estas aguas.
Qué esperar durante un avistamiento de ballenas
No vengas pensando que cada cinco minutos va a saltar una ballena. Casi siempre el avistamiento es más sutil: primero el soplo, después el lomo, la ballena respira, desaparece, vuelve a salir un poco más allá y, si se va a hundir, a lo mejor levanta la cola. Eso ya es tremendo. Si además te toca un salto o una madre con su cría, mejor todavía. Pero la salida no se mide por cuántos saltos viste. Estás viendo animales salvajes en su casa, sin garantías, y justo por eso vale tanto la pena.
Cómo hacer un avistamiento de ballenas responsable
Ver ballenas tiene una regla sencilla: nosotros miramos, ellas siguen con su vida. Ninguna lancha debería obligar a una ballena a cambiar de rumbo para escaparse de nosotros, y acercarse todo lo posible no hace que el paseo “valga más”. Más cerca no siempre es mejor.
Embarcaciones, velocidad y distancia
Las lanchas hacen ruido, mueven el agua y pueden ser un peligro si se manejan sin cuidado cerca de un animal así. Por eso en Colombia hay recomendaciones oficiales para el avistamiento, y conviene que las conozcas antes de subirte:
- Mantener al menos 200 metros de distancia de las ballenas.
- Acercarse despacio, por detrás y de lado, nunca de frente ni cerrándoles el paso.
- Máximo tres lanchas con el mismo animal al mismo tiempo.
- Quedarse máximo 30 minutos si hay una sola lancha, y 15 si hay varias.
- No seguir a las madres con sus crías.
Para mí un buen avistamiento es el que te devuelve feliz a la orilla y deja a la ballena haciendo lo mismo que hacía antes de que llegaras. Si logramos eso, vamos bien. Pregúntale a quien te lleve si cumple estas reglas; el que sabe del tema te va a responder sin problema.
Qué conviene evitar durante el avistamiento
No hay que perseguirlas, ni intentar tocarlas, ni darles comida, ni rodearlas entre varias lanchas. Y aunque suene obvio: una jorobada es un animal salvaje enorme. No ataca a las personas ni nos ve como comida, pero un aletazo, un coletazo o un movimiento inesperado de un animal de decenas de toneladas es peligroso si una persona o una lancha están demasiado cerca. El respeto no es miedo. Es sentido común.
Amenazas y conservación de la ballena jorobada
Durante mucho tiempo la caza comercial acabó con muchísimas jorobadas. Desde 1966 están protegidas de esa caza y muchas poblaciones se han recuperado, tanto que hoy la especie no está considerada amenazada a nivel mundial. Pero eso no quiere decir que la tengan fácil. Los problemas de ahora son otros, y casi todos vienen de nosotros.
Enmallamiento en redes de pesca
Las jorobadas pueden enredarse en redes, líneas y otros aparejos de pesca. Eso les causa heridas graves, les dificulta nadar y a veces arrastran esos equipos durante mucho tiempo. Para un animal que tiene que subir a respirar, un enredo serio es un peligro de muerte. Es una amenaza que casi nunca ves en un avistamiento, pero la ballena que tienes enfrente puede cargar cicatrices de redes. Otra razón para recordar que la vida en el océano no es tan tranquila como parece desde la playa.
Colisiones con embarcaciones
Los choques con barcos y lanchas son otro riesgo grande. Y cuando has crecido moviéndote en lancha, eso se entiende fácil: compartimos el agua. Una ballena puede estar justo debajo de la superficie, y una lancha rápida que no va atenta no alcanza a reaccionar. Por eso la velocidad y la distancia no son un capricho: también son conservación. No tiene sentido venir a admirar a las ballenas y comportarse de una forma que las pone en riesgo.
Contaminación y degradación del hábitat
Las ballenas dependen de ecosistemas completos: las zonas donde comen, las rutas por donde viajan y los lugares donde crían. La basura en el mar, el ruido y los cambios en el océano afectan todo eso. Y aquí vuelve lo que más me impresiona de las jorobadas: un mismo animal depende de lugares separados por miles de kilómetros. Cuidarlas es pensar en todo el recorrido, no solo en el pedacito de mar donde tenemos la suerte de verlas.
¿Cuántos años vive una ballena jorobada?
Una jorobada puede vivir entre 80 y 90 años. Esa cifra siempre me pone a pensar. Imagínate cuántos viajes hace una misma ballena en toda su vida: miles de kilómetros hacia aguas cálidas, miles de regreso, otra temporada, otra migración, quizá una cría, años después otra. Así durante décadas. A veces pienso que alguna de las ballenas que vi de pelado podría seguir pasando por estas aguas. No tengo cómo saber si es la misma, pero la posibilidad ya me parece increíble.
Al final esa es la cosa con las jorobadas: uno se puede aprender los nombres, las medidas, las rutas y los comportamientos, pero hay una parte que no cabe en una ficha. Las he visto desde niño. Sé que llegan y sé que después se van. He visto madres con crías, colas hundiéndose y algún salto que parece imposible para un animal de ese tamaño. Las he escuchado con el motor apagado. Y aun así, cuando una jorobada aparece de repente frente a mí, me pasa lo mismo que aquella primera vez en la lancha de mi papá. Me quedo mirando. Y pienso: qué nota.
¿Te animas a verlas? Revisa cómo llegar a La Barra y escoge dónde dormir en habitaciones.
Referencias
- Parques Nacionales Naturales de Colombia: las viajeras marinas de las grandes alas, ballena jorobada o yubarta
- Parques Nacionales Naturales de Colombia: apertura de la temporada de ballenas 2026
- Ministerio de Ambiente: guía de avistamiento responsable de mamíferos acuáticos en Colombia (2017)
- Ministerio de Ambiente: lineamientos para el avistamiento responsable de ballenas en el Pacífico colombiano (2026)
- Ministerio de Ambiente: buenas prácticas para el avistamiento responsable de ballenas
- Ministerio de Ambiente: ballenas jorobadas y delfines rosados, cómo cuidarlas
- Conservación Internacional Colombia: primer marcaje satelital de ballenas jorobadas en Colombia
- NOAA Fisheries: humpback whale (en inglés)
- Alaska Department of Fish and Game: humpback whale (en inglés)
- UICN: la ballena jorobada, en camino de recuperación (2008, en inglés)